Interponen querella contra director de zoo de Quilpué por maltrato animal y comercio indebido de especies.

ONG Ecópolis, responsabiliza a Mario Rivas de cometer el delito de maltrato animal en caso de la elefanta Frida y con animales que habitan en dicho recinto situado en la quinta región. También lo acusan de cometer otros ilícitos.

La organización de defensa animal, Ecópolis, está decidida a hacer justicia para Frida y para los casi 800 animales de fauna silvestre que habitan en el Parque Zoológico de Quilpué. En agosto pasado se abrió en el Juzgado de Garantía Local de la misma ciudad, una causa por maltrato animal y comercio indebido de especies a raíz de dos denuncias que interpusieran ante el Ministerio Público organizaciones animalistas y el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) contra el zoológico de Quilpué. Recinto que exhibió durante 14 años a la recién desaparecida elefanta Frida

Florencia Trujillo, directora de Ecópolis, señaló que “el paquidermo murió en trágicas circunstancias debido a que estuvo dos días agonizando antes de que se le aplicara un dudoso procedimiento eutanásico efectuado a puerta cerrada, y cuyo informe, emitido con un mes de retraso, deja en la nebulosa una serie de aspectos fundamentales”.

Trujillo agregó que llama la atención el hecho de que las patologías crónicas que arrojó el informe de necropsia (autopsia realizada por facultativos de la U. de Concepción) de Frida, nunca se detectaron en vida del animal, lo que da cuenta de una total ausencia de medicina preventiva.

Por su parte el abogado de derechos animales, Eduardo Harcha, señaló que “hubiese bastado un examen de secreción para detectar tuberculosis. Enfermedad que, por cierto, el animal debió haber desarrollado desde hace muchos años”.

Así lucían los ciervos gamos antes de morir en el zoo de Quilpué.

Informes de expertos en fauna silvestre de Ecópolis evidenciaban desde junio las deplorables condiciones de salud en las que se encontraba Frida. Además, señalaron al director del zoo de Quilpué, Mario Rivas, que las instalaciones donde habitaba el ejemplar, eran deplorables.

Frente a estas acusaciones el municipio y el zoológico aludido cerraron filas y el alcalde de Quilpué, Mauricio Viñambres, no ordenó el sumario administrativo correspondiente y negó los hechos señalando que el ejemplar se encontraba en “óptimas condiciones”. Por esa misma época, en el mismo zoo, murió de toda la población de ciervos gamos, más una leona y una llama.

Así lucían los ciervos gamos antes de morir en el zoo de Quilpué.

 

Nota original vía: www.prensanimalista.cl