Los bigotes del gato son su arma sensorial

Los bigotes del gato en conjunto con los otros pelos sensores, son antenas altamente sensibles, y pueden detectar el toque o la presencia más mínima, y hasta la corriente de aire de una ranura en la pared, nunca descubierta por nosotros. Los bigotes son un arma sensorial.

Los pelos sensores de los gatos situados arriba de los ojos, debajo de la barbilla y al lado de la cara (bigotes), están repletos de haces de nervios, y pueden detectar el movimiento más ligero, y los gatos que deambulan por la noche, y los que tienen problemas de visión, los usan para “ver” por donde andan, les permiten maniobrar en espacios estrechos, y juzgar distancias en sus paseos nocturnos.

Los perros también tienen pelos sensores, pero dependen de ellos mucho menos que los gatos.

En vista de que los gatos dependen de sus bigotes y pelos sensores para movilizarse, cualquier daño en éstos, podría hacer que no midan las distancias, o que se estrellen contra las cosas.

Un gato sin pelos sensores, podría lastimarse los ojos al caminar por entre la maleza, al no recibir a tiempo la señal para cerrarlos, también pueden quedar atrapados en lugares estrechos, lo cual no sólo podría ser peligroso, sino de vida o muerte en el caso que estén siendo perseguidos por un enemigo.

Por lo tanto, si nuestro gato ha sufrido pérdida parcial o total de sus bigotes y otros pelos sensores, lo mejor es mantenerlo dentro de casa algunos meses hasta que crezcan los nuevos. En este caso, no es conveniente que cambie los muebles de sitio, ni redecore su casa, pues podría ser difícil para él desplazarse sin tropezar o chocar, pues se le dificulta con esta pérdida percibir la profundidad.

La pérdida de sus pelos sensores, no es de vida o muerte, pero puede ser desconcertante y muy doloroso y en algunos casos puede resultar en riesgo grave para su gato.

Por lo tanto, los bigotes son un arma vital para desenvolverse sobre todo en el medio exterior. Cuidemos y protejamos los pelos sensores de nuestro minino.